11 jun 2008

Martes 10 de Junio 8:00 am

Caramba!, esta mañana no se que paso, todo cambio, me hiciste ver las cosas de otra manera, cambiaste el sentido de la vida, nunca pensé escuchar lo que escuche, todo iba muy bien...

De pronto todo cambio, nubarrones, viento del norte, y esas lágrimas que me hicieron romper el corazón, esos gritos desgarradores que me arrancaban el alma, tus sollozos que los hice míos, tus puños apretados que denotaban tu coraje y los murmullos del vecino que a pesar de las bardas-paredes-puertas los escuchaba y retumbaban en mi cerebro. Tu, señalando tu ropa vieja con tu dedo índice me pusieron los pies sobre la tierra.

Ahora, estoy sentado en mi silla de la oficina, escribiendo esto, escucho que el jefe da indicaciones a un compañero, estoy realmente ido, fuera de mi mismo, no quiero estar aquí, quiero soltar el llanto y salir corriendo a abrazarte y pedirte perdón por todos los años que eh faltado, solo quiero salir de aquí, caramba estoy llorando, llorando en la oficina!, si los problemas de la casa se quedan allá, intento controlarme, pero la imagen destrozada tuya esta adherida a mi cerebro, no puedo creer todo lo que dijiste, realmente toco fibras, profundas, muy profundas...

Se que leerás esto, lo se porque te gusta leer lo que escribo, esto no es una forma cobarde de pedirte perdón, tu lo sabes, sabes que enfrento mis problemas, solo lo hice para desahogarme y soltar el sentimiento con el que salí de la casa esta mañana, no se que paso, solo se que explotaste y expulsaste todo tu dolor almacenado durante muchos años. Perdón...