5 may 2008

El peor deseo para tu mejor enemigo

Era un día de Septiembre, de hecho era el 20 y se festejaba mi cumpleaños, mi pareja en ese entonces me había regalado una botella de whisky (Buchanans del 18) que desde en la mañana me lo había enviado a la oficina con un arreglo de flores y globos (no soy gay) muy bonito, obvio la carrilla de que “si te quieren” o de que “te lo envió tu novio”, ya saben, bola de envidiosos.

Bueno pues ese día mi papá se había llevado mi carro en la tarde para hacer algunas compras del negocio que tenemos, pero cuando llego me dijo:

-se calentó tu carro-

Yo Salí hecho la chingada a ver que rollo y vi que estaba la aguja de la temperatura hasta arriba, o sea hasta la madre de caliente, ya después lo enfrié y se controlo el pedo.

Ya como a las 9 le llame a la persona que me había enviado el famoso regalito para agradecerle su grandioso detalle –si wey- y también para ver donde estaba y asi festejar mi cumpleaños.

Ya me dijo que estaba en el “chamucos” que por cierto ya se llama de otra manera, le dije que en 1 hr llegaba por ahí. Bueno pues me bañe, me puse mi mejor calzón y me perfume hasta el ultimo rincón, ya cuando estaba ahí afuera le llame y le dije que no había estacionamiento cerca y que saliera a acompañarme a buscar un lugar para estacionarme –si wey-.

Al dar pinchemil vueltas y después de pinchemil besos que nos dimos decidimos no volver al “chamucos” y buscar un lugar más “privadon” para festejar mi aniversario de vida.

Yo traía en la cajuela la botella del whisky con la intención de “chuparnosla” y festejar a lo grande mi cumpleaños en una fiesta de dos. Después de mil llamadas perdidas –si wey- de mis compas que querían festejarme conteste a una:

-Que pedo carbón, acá estamos en la cerve esperándote-

Yo solo dije:

-Hay les llamó-

Me fui directo a un oxxo a comprar hielos, vasos desechables, cigarros, mentas, y condones, y de ahí fuga…

Me fui en chinga a un lugar llamado “Hacienda de Castilla”, si el nombre les parece muy de caché pues no, era un motel, y ese esta chingón…

Obviamente mi pareja y yo ya estábamos de acuerdo, no crean que le di ahí nomás de pendejo no!!, todo estaba fríamente calculaldo.

Llegamos y para mi buena suerte -mas bien para suerte de ella- me dieron el cuarto No. 4 que estaba casi a la salida del lugar.

Entramos al cuarto, obvio cuando entras a un lugar así y con una persona que eres “desconocido” te sientes poco incomodo –lo digo por ella, a uno que- y como que recociendo el lugar.

Tele con cable, aire y calefacción, sabanas “limpias” etc. etc. baje el pisto, los hielos y demás.
Comenzamos la plática pre-sexo-brutal, como cualquiera pero el deseo nos gano…

Después de un bueeeen ratito decidimos retirarnos, no si antes poner fecha a lo que seria nuestro próximo encuentro de intercambio de fluidos.

(Aquí se pone bueno)

En la salida, ya en el carro los dos yo intente darle marcha y cuando gire la llave hizo “cggt”, a carbón (pensé) y de nuevo intente y “cggt” (recordemos que mi santo padre había recalentado mi carro en la tarde) y de nuevo “cggt” (sonido como cuando se le acabó la batería) y así 10 veces… el carro estaba sobrecalentado y el motor estaba “pegado”.
Yo dije, mas bien grite, no mames! esto no puede pasarrrr...

Después de muuucho tiempo recordé que traía grúa del seguro (ING comercial América), le dije a mi pareja y me contesto:

-ay no que pena que entren aquí-

Shit dije yo, después de analizar la situación decidí empujar el carro con mi dedo índice hasta la salida, pero después del esfuerzo físico que habia realizado momentos antes no podría hacerlo, así que lo empuje con todo mi cuerpo y con la ruca adentro del carro...

Para mi grandiosa y supersuertuda fortuna nos habían dado el cuarto de los primeros del lugar, así que solo empuje mi carro de reversa que después de mucho esfuerzo anteriormente lo saque de la cochera...

La salida estaba de bajadita y ya solo me subí y salí “manejando” el vehiculo cuesta abajo del lugar.

Ya después que se acabo el vuelito llame a la grúa, fue por nosotros, llegamos a mi casa, saque la troca y la lleve a su casa cagados de la risa... gracias.

PD. Esta historia cada ves que la cuento todo mundo se queda con cara de “what” o sea que desean que eso nunca les pase, por eso es:

“el peor deseo para tu mejor enemigo”